Espiritualidad en acción

Tener confianza… ¿pero, por qué? (parte 3)

 face déplian faire confiance partie trois espa3. Tener confianza.

Cada persona posee en sí misma la fuente de la confianza. Esta fuente se alimenta con todas las cualidades positivas que posee un ser humano. Esta fuente desemboca sobre la vida a la hora en que uno toma conciencia de sus dinamismos interiores, de sus buenas tendencias, de sus riquezas naturales, cuando uno se da cuenta de que posee cualidades maravillosas y suficientemente eficaces para establecer relaciones sanas con los otros.

Aceptar a los demás como uno quiere ser aceptado a sí mismo. Tener confianza, amar simplemente a los demás, creer que podemos ayudarlos sin actuar en su lugar, dejarlos libres, autónomos, capaces de tomar en su mano su vida personal, asumir su propia responsabilidad, ahí está lo que cada ser humano espera de nosotros. Los que nos quieren, lo sentimos bien, son los que tienen confianza en nosotros.

La confianza es la fuente de la vida que alimenta las amistades sólidas, que irriga todo nuestro ser, que tiene el talento de hacer surgir de nosotros aquellas fuerzas que ignoramos, aún si las poseemos desde siempre.

Cuando expresamos emociones de felicidad, de confianza en sí, de éxito vivido, nos sentimos vivir.

Cada día, tendríamos que hacer la lista de las cosas que nos han gustado, cosas logradas, alegrías que otros nos han dado y analizar su interior para saborear la paz que procede de un ser que se realiza.

Extracto de la Colección Voluntarios de Dios.

Tener confianza… ¿pero, por qué? : 1. Acoger y aceptar al otro tal como es, sin condición.
Tener confianza… ¿pero, por qué? : 2. Respetar la libertad del otro.

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