Jueves, 22 Enero 2026 14:31

El Sagrado Corazón de Jesús: una tradición y herencia familiar

sagrado corazónQuisiera hablarles sobre el lugar que ocupa el Sagrado Corazón de Jesús en mi familia. La oración, como bien sabemos, ocupa, o debería ocupar, un lugar importante en la vida de todos, y especialmente en la de nosotras, las personas consagradas.

Desde que tengo memoria, la oración ha estado presente en mi vida. Ha habido momentos en que hemos rezado en familia de forma regular, pero tuvimos y aún tenemos dos ocasiones muy especiales en las que nos reunimos para orar juntos, la noche del 31 de diciembre al 1 de enero.

Nos arrodillábamos y orábamos para agradecer al Señor por el año transcurrido y encomendarle el nuevo año que comenzaba. El 8 de enero, fecha elegida por mis padres, rezábamos especialmente en honor al Sagrado Corazón. Continuamos esta práctica hasta el día de hoy, y nuestros padres rezan con nosotros en la casa del Padre.

La tradición de dedicar un día especial a honrar al Sagrado Corazón de Jesús viene de mi abuela materna. De hecho, el 3 de junio de cada año celebrábamos la oración al Sagrado Corazón. Mi abuela probablemente eligió esta fecha porque ese año coincidía con la festividad del Sagrado Corazón.

Aunque aún no había nacido, a esta época, sé que fue una Entronización del Sagrado Corazón de Jesús, por la Consagración oficial de la familia, con la presencia del párroco para realizar esta ceremonia en la que se honraba al Sagrado Corazón de Jesús.

Había una imagen enmarcada del Sagrado Corazón, junto con el documento familiar firmado por el sacerdote oficiante, así como por los padres y los hijos. La imagen bendita del Sagrado Corazón y el documento familiar estaban enmarcados y expuestos de forma destacada en la sala de mi abuela. Este Sagrado Corazón todavía existe y se encuentra en casa de una de mis hermanas.

Cada año, el 3 de junio, nos reuníamos —toda la familia, hijos y nietos— en casa de la abuela para rezar en honor al Sagrado Corazón de Jesús. Por supuesto, la Virgen María siempre estaba presente y también tenía su lugar en la sala. Después de la oración, los nietos —y éramos muchos— nos sentábamos alrededor de una larga mesa para la comida.

Y cuando los padres comían a su turno, los niños jugaban a diversos juegos… No habíacelulares en aquella época.

Este año, se cumplirán 29 años desde que nosotros, los descendientes de la abuela y del abuelo, retomamos esta tradición de celebrar el Sagrado Corazón el 3 de junio.

En mi familia, el día 8 de enero fue elegido por mis padres para honrar en nuestro turno al Sagrado Corazón. Es un tiempo de oración, intercambio, reencuentros y compartir.

Nunca dejaré de agradecer al Señor por el don de la fe y por haberme hecho nacer en una familia creyente y practicante.

Estoy segura de que ustedes también han tenido, o aún tienen, tradiciones familiares donde se honra al Señor.

Ellena Brelu-Brelu