Domingo, 15 Enero 2023 18:23

El acto de bendecir trae la paz

bendiciónMientras que nos encontramos al umbral de un año nuevo, constatamos que en nuestro mundo actual, hay una espantosa violencia que se amplifica. Frente a este aumento, estamos invitados a permanecer vigilantes en la oración y la caridad, caminando constantemente en presencia del Señor. Somos estimulados a vivir nuestras cinco actitudes de vida con más intensidad, más aún cuando ahora sabemos que constituyen el motor de nuestra misión.

Les presento esta pequeña sugerencia que nos ayuda a quedarnos en presencia del Señor y a guardar la paz ante todo lo que vemos y vivimos: la bendición. El acto de bendecir trae paz en nuestros corazones y alrededor de nosotros.

La bendición es una tradición espiritual tres veces milenaria. Remonta al tiempo de Moisés cuando el Señor le enseñaba una oración de bendición para los cohanim (los sacerdotes) a fin de que derramen esta bendición en el pueblo: “Yahvé te bendiga y te guarde; ilumine su rostro sobre ti y te sea propicio, Yahvé te muestre su rostro y te concede la paz”. (Nm 6,24-26)

Cuando estamos enfrentados a la violencia, recordemos de esta bendición y repitámosla a profusión, dirigiéndola hacia las personas que fomentan la violencia. Se puede limitar diciendo sencillamente: “Señor, bendiga a esta persona que está sufriendo”. Por nuestro bautismo, podemos, nosotros también, en el nombre de Jesús y en el Espíritu Santo, volvernos portadores de bendición de una luz que brota de las tinieblas.

También hay la bendición ofrecida como oración de acción de gracias al Señor por lo positivo que vivimos: “Bendito seas Tú, Dios del universo que nos das este pan, este trabajo, estos amigos y esta familia, etc…” Es la fórmula utilizada en la misa, por supuesto, pero que nos viene primero del mundo judío antes de ser utilizada en la liturgia.

Jesús en buen judío que era, hacía este tipo de bendición cada día, por la mañana al levantarse, antes de comer, de beber, acogiendo a los visitantes, etc. La espiritualidad hebraica brota del fondo mismo de la acción de gracias y de la bendición. Tenemos solamente que leer de nuevo los salmos para impregnarnos de ellos.

El Señor concede insospechadas gracias por nuestra voluntad en el acto de bendecir, de desear el bien a las personas. Se trata de creerlo.

Que seamos todos bendecidos/bendecidas al principio de este nuevo año, en Cristo Jesús, nuestra luz y fuerza.

Violaine Couture

 

Photos de Pixabay
Bautismo : Анатолий Стафичук
Vitral : yann-1
Bendición en cadena : timokefoto