Louise Fleury
Recomienza a vivir (1)
«Quieres ser el sembrador de un día, siembra flores.
Quieres ser el sembrador de una vida, siembra un árbol.
Quieres ser el sembrador de la eternidad, siembra la bondad».
Padre Louis-Marie Parent, o.m.i.
1. Eres rico y lo ignoras
Eres capaz de amar cuando te arriesgas a amar, tu rostro se vuelve lleno de ternura, tus brazos están dispuestos a acoger, tus piernas para servir. Tienes corazón, se trata de dejarte domesticar. Eres inteligente, pero te toca a ti primero creer en ello, los otros te seguirán.
El amor, es asunto tuyo, es tu trabajo, eres tú solo el administrador, el elaborador, el distribuidor de tus riquezas personales. Si tú te amas bien, si tú te amas en la verdad, los otros te notarán, te observarán y descubrirán en ti puntos que provocarán la admiración.
• Amarse, es buscar en el fondo de sí cualidades, descubrir sus talentos, es agrupar las energías, orientar su dinamismo en beneficio de los otros.
• Amarse, es buscar en los otros, lo mejor que tienen, es divulgar los valores positivos de los otros, es acostumbrarse a lo mejor que ellos tienen.
• Amarse, es estar atento a los demás, descubrir sus necesidades, tratar de ayudarlos a desenvolverse indicándoles que ellos son los representantes de una felicidad interior y exterior.
• Amarse, es construirse a sí mismo, es desarrollar una capacidad de escucha.
Cada uno posee en sí una energía que llamamos confianza en sí y que utilizamos para alentar a los demás.
Sembrar la paz alrededor suyo, es renovar su corazón, su mente, su vida
Extracto de la Colección Voluntarios de Dios, Louis-Marie Parent, o.m.i.
Empieza a vivir de nuevo. Conclusión artículos 1-2-3
En memoria del Padre Roger Gauthier

¡Un humano, un sacerdote, un oblato, un santo!
Un humano atravesado de parte a parte por el amor de Cristo. Lo conocía en su relación filial con el Padre a través de su propia profundización del Evangelio. Muy temprano, el Padre Gauthier captó cómo el Padre Celestial ama a todos sus hijos a través de todas sus facultades intelectuales, psicológicas y espirituales.
Un sacerdote anclado profundamente en su ministerio sacerdotal a través de la acogida, la disponibilidad, la apertura y el ardor para comunicar abundantemente la riqueza de su corazón sacerdotal, amante de Dios más que todo. ¡Cuántas veces fui acompañada por el Padre Gauthier donde me sentía en total admiración con su luminosa profundidad! Estaba superada por la justeza de sus reflejos y para él, esto parecía de una increíble facilidad, de una evidencia indescriptible, para captar la acción de Dios a través del menor pecadillo de la actividad humana. ¡Qué sacerdote con el corazón conectado a la divina Sabiduría!
Un oblato, definición del diccionario: «quien hace pasar las necesidades del otro antes de las suyas propias», esto le quedaba como un guante. Nosotras las Oblatas fuimos privilegiadas por tener a nuestro servicio, tanto humano como psicológico y espiritual al Padre Gauthier durante unos diez años. Se entregó sin medida, buscando con todas sus fuerzas a instruirnos en la profundidad de nuestra espiritualidad. Escribió círculos de estudios de una riqueza sorprendente, predicó retiros, animó recolecciones sin desdeñar nada para nuestro crecimiento humano, incluso psicológico y sobre todo espiritual. El Padre Gauthier había experimentado todo del ser humano y sabía mirar el riquísimo aporte del Creador en cada uno.
Un santo: su fe invencible estaba en la Iglesia fundada y querida por Cristo. Pase lo que pase, el Padre Gauthier vivía con la certeza que a causa de Cristo, la Iglesia mantenía siempre su carácter de santidad y los seres humanos podían recurrir o adherir a ella en todo momento. Encuentro una similitud con el Papa Francisco, quien en estos últimos tiempos, nos comunica que la Iglesia está abierta a todos y para todos.
Atento a la persona que tenía enfrente, su libertad indefectible lo situaba espontánea y visceralmente hacia el corazón de la persona amada incondicionalmente por el Padre.
¿Y qué decir de la santidad del Padre Gauthier, durante la gran prueba que vivió el 1er domingo de adviento en 2015 donde una parálisis fulgurante lo deja inválido? Varios fueron testigos de su valor para recuperar al máximo físicamente, también como en esta batalla mantuvo una viva
esperanza y todavía más fuerte aún su ALEGRÍA de vivir y amar a través de la grandísima dependencia para recibir cuidados benéficos. En estas actitudes veía su corazón de oblato y también su corazón de oblata. Viviendo estas cinco actitudes apostólicas, manifestaba la afección fiel al Padre Louis-Marie Parent, o.m.i., y también el Instituto de las Oblatas Misioneras de María Inmaculada.
Creo que podemos afirmar que el Padre Gauthier adhirió plena, serena y apaciblemente a la voluntad amorosa de su Dios. A ejemplo de San Pablo, esperó y vivió profundamente con Cristo 103 años de vida terrestre ofrecidas al Padre.
¡Qué santidad!
Padre Gauthier, le debo un eterno reconocimiento por lo humano, el sacerdote, el oblato con corazón de oblata y el santo que Dios ha dado a su Iglesia.
Un día el Padre Gauthier escribió: «¡Cuando les digan que morí, no lo crean! ¡No moriré NUNCA!» Miles de GRATITUDES por alimentar hasta este punto nuestra relación con usted. Usted está VIVO…
Por absolutamente TODO: ¡GRACIAS INFINITAS!
Marie-Jeanne Aucoin
Un breve retrato del Padre Roger Gauthier
Será este un breve retrato del Padre Roger Gauthier, no a partir de lo que él hizo, sino como el privilegio de verlo y quererlo en el transcurso de los últimos 50 años. Mis notas me permitirán hacerlo en unos minutos porque si no, podría hablarles durante horas.
Hace 10 años le había dicho: «Lo quiero tanto que usted no morirá nunca». Y él me respondió: «No te preocupes, voy a esperar a que estés lista». Y tuvo palabra. Estuve lista solamente en los dos últimos meses y él lo sabía. Fue el regalo más bello que el Señor me ha hecho.
Una oblata de Amos me decía ayer: «Era un santo ambulante». Y yo añadí: «Un superdotado de la comunicación y de la relación humana». Nunca lo ví tratar de parecer bien, de ponerse por encima de los demás o por delante de los demás. Para él, la relación pasaba antes que el protocolo o los principios y permaneció siendo el mismo en su sencillez y su genio de la relación. Estoy bien ubicada para ver que en su enfoque, superó a todos los psicólogos que he conocido.
Su franqueza era otro de sus valores. Para aproximarse más de la verdad (y nunca dijo que la poseía), era capaz de molestarse ante una injusticia, capaz de denunciar si fuera necesario para no dejar una situación ambigua. Sin embargo, después de haber escuchado bien, no se formaba un juicio, sino que trataba de acompañar suavemente hacia más verdad a la vez que dejaba circular el Espíritu Santo libremente.
Todas las personas que me hablaron de él como acompañante, se sintieron únicas y amadas, ya se tratara de parejas de la región, de otros laicos, de sacerdotes o de oblatas.
Cuando seguí los ejercicios de San Ignacio, animados por él en La Pocatière, tenía 30 años, fue una verdadera conversión. Cristo se hizo bien presente en mi vida, una presencia amante, que Él nunca cesó de mostrarme, ante todo, en la persona del Padre Gauthier.
El Padre Gauthier sabía también divertirse. Tenía mucho humor, no se escandalizaba durante discursos más osados y reía de buena gana. También sabía hacernos reír, era buen comediante en las veladas sociales como era el caso en los grandes encuentros festivos de las oblatas. No tenía miedo a imitar personajes, de cantar como ellos.
Un día, antes de su parálisis, estábamos en lo alto de una escalera aquí en Richelieu, y le dije desafiándolo: «¡Veamos quién llega primero abajo!» Bajó la escalera a gran velocidad y llegó abajo antes que yo.
Para resumir, el Padre Gauthier supo animar, acoger, acompañar, aconsejar con sabiduría, sin dar órdenes, con inteligencia y sinceridad. Ahora volvió a recuperar su autonomía, capaz de hablar y de caminar como un ángel.
La Beata Marie-Rose Durocher escribió:
«Amen todos los días que el Señor les da». El Padre Gauthier amó durante 35,595 días. Por eso nunca perdió su SONRISA.
Siempre será mi gran amigo y mi gran consejero.
por Janine Giguère, a los Oblatos, 6 de octubre 2023
Foto Web de San Ignacio de Loyola :
https://www.jesuites.com/exercices-spirituels/
LAS PUBLICACIONES - Cap. 3 - Padre Louis-Marie Parent, o.m.i.
CAPÍTULO 3 - Las publicaciones
El autor espiritual
El biógrafo
Padre LouisMarie Parent, o.m.i.
Predicador y autor; miles de lectores los conocen bien.
Escritos portadores de un mensaje concreto.
Varios volúmenes de espiritualidad y de relaciones humanas.
Para más información de publicaciones en francés: https://www.ommi-is.org/fondateur/livres
En inglés: https://www.ommi-is.org/en/the-founder/books
Tiempo de gracia
Nuestro equipo de oblatas, geográficamente dispersado de Ontario al Oeste canadiense, se reúne regularmente una vez al mes por Zoom. Pero una vez al año, aparte del período de la pandemia, nos encontramos en persona para un fin de semana en la Casa de Oración de Still Point, una casa de seis habitaciones, administrada por las Hermanas de San José y situada en Calabogie, Ontario, a una hora de camino del oeste de Ottawa.
Situada en el campo, en una punta del río Madawaska, el aire es fresco y el medio ambiente tranquilo. En plena naturaleza, la presencia del Creador es palpable.
Este año, el equipo hizo la reservación del viernes 21 al lunes 24 de julio. El hecho de ser un equipo de seis personas significaba que ocupábamos nosotras solas toda la casa, y también se nos había dispensado de la regla del silencio. ¿Por qué? Porque raramente teníamos la ocasión de encontrarnos en persona. Nuestro objetivo no era solamente el de orar, sino también de socializar, aprender a conocernos más y fortalecer nuestro vínculo de pertenencia al equipo y al Instituto. Nuestro tema para el fin de semana era «Un retorno a las fuentes con las Constituciones». Cada una de nosotras había desarrollado una reflexión sobre una de las Actitudes de Vida y cada una de nosotras animó en su momento la oración de la mañana o de la noche.
Los momentos de distracción pasados en torno a la mesa, estaban llenos de alegría y de risas. Las comidas, servidas en el plato, estaban adornadas con pequeñas violetas salvajes y de verduras recogidas en la naturaleza por las cocineras.
Este encuentro estuvo marcado por dos grandes primicias: por una parte, una miembro del equipo se nos unió desde Regina, en Saskatchewan, pues el equipo estaba reunido en persona por la primera vez. La segunda, es que luego de un proceso de dos años, dos de entre nosotras, cambiamos la fecha de nuestra renovación de votos del 8 de diciembre al 15 de agosto, lo que permitió a todo el equipo renovar los votos al mismo tiempo y ser testigos unas de otras.
Terminado el fin de semana, cada una partió con el corazón lleno de alegría, feliz por haber fortalecido los vínculos entre nosotras y agradecidas por este tiempo de gracia vivido juntas.
Louise Lalonde
Pensamiento del Padre Louis-Marie Parent, o.m.i. / Reflexión 2

| La caridad : es irradiar en su medio ambiente la llama que prende los corazones. Padre Louis-Marie Parent, o.m.i. |
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Reflexión sobre el pensamiento : Un ejemplo: En el ascensor me encontraba a menudo con un señor muy taciturno. Comencé por sonreírle cuando entraba en el ascensor. Un poco más tarde le dije «Hola». No respondía, pero desde hace unas semanas me saluda con una sonrisa. Solange Beaudoin Reflexión - b : Marie-Thérèse Gagné |
¡Voluntarios de Dios y amigos francófonos y anglófonos!
¡Qué bello encuentro con Violaine Couture, coordinadora de los Voluntarios de Diosy amigos francófonos y anglófonos!
Quince Voluntarios procedentes de Ottawa, Gatineau, Cornwall y un Voluntas Dei, el Padre Laurier Albert, se reunieron el sábado 2 de septiembre 2023 en Chartwell Jardín Notre-Dame en Gatineau.
Violaine comienza con dos bellos cantos: «Si tú quieres servir en la alegría» y «Aquí estoy». Siguió un intercambio en pequeños grupos sobre la lectura de San Pablo a los colosenses capítulo 3, versículos 1 a 24. Había que encontrar, a la manera del Padre Louis-Marie Parent, una frase que hiciera salir una de las cinco actitudes de vida. Descubrimos que casi todos los versículos trataban de una u otra de las cinco actitudes.
Violaine hizo que compartiéramos también sobre el porqué «Intereso a Dios» (palabra del Padre Parent).
Tuvimos otro a compartir: «Cómo vivo las malas noticias».
Después de la pausa, Mado Hébert rindió testimonio a Marie Laurin, pronunciando un pequeño discurso de ocasión. Marie era la responsable de los Voluntarios de Dios en Ottawa. Seguidamente, Violaine recitó una oración de bendición para nuestros enfermos.
Oramos también para que el equipo de Ottawa encuentre medios para continuar a frecuentarse. Sugerimos algunos medios tales como reunirse en pequeños grupos, compartiéndose la tarea según nuestros talentos. Se podría participar también en una reunión por Zoom ya sea por teléfono o por computadora. Le deseamos éxito a Bonnie, quien quiere comenzar un grupo de Voluntarios con una oblata angloparlante, en la parroquia Our Lady of the Annonciation.
Gracias a Violaine quien quiso unirse en solidaridad y gracias al Padre Laurier por su bendición.
Lorraine Lacroix-Gauthier, Cornwall
Sábado, 2 de septiembre, 2023

Fotos: Voluntarias de Dios y amigos de los Voluntarias, Ottawa, Gatineau,Cornwall, St-Albert y Maniwaki: Gilles y Claudette Laframboise, Olier Couture, Mado Hébert. Diácono Marcel Givogue y su esposa Gisèle, Marie Marleau et Denis Proulx, Violaine Couture, el abad Laurier Albert IVDei, "participante en la pequeña reunión del equipo".
LAS FUNDACIONES - Cap. 2 - Padre Louis-Marie Parent, o.m.i.
CAPÍTULO 2 -
Las fundaciones
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Los signos de los tiempos. Les Reclusas Misioneras.
Instituto secular.
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El MISIONERO COLONIZADOR Y es desde el comienzo de este largo período de su vida que se presenta otro acontecimiento sin importancia en sí pero que marcará fuertemente la actividad misionera del Padre Parent. Un día de noviembre de 1945, uno de sus superiores oblatos (el Padre Henri Routhier) hizo delante de él una reflexión que habría podido ser descortés respecto a la nueva comunidad de la cual era cofundador. No era este tipo de comunidad la que se necesitaba, para estas vastas regiones desprovistas y salvajes del Oeste Canadiense. Luego, se puso a describir los criterios de una comunidad ideal que convendría. Se trataba más o menos de los criterios actuales de los institutos seculares donde personas consagradas vivirían en pleno mundo y se entregarían a la evangelización por medio de un testimonio cristiano como la levadura en la masa. Instituto secular Las Oblatas Misioneras de María Inmaculada El RECLUTADOR En esa misma época, el magisterio de la Iglesia presentaba las mismas preocupaciones en la encíclica Provida Mater Ecclesia. Inspirado principalmente por este documento, el Padre Parent piensa en la fundación de un instituto secular femenino. De 1945 a 1952, realizó cuatro ensayos de fundación de tipo instituto secular, sin saber claramente lo que esto daría. Los tres primeros fueron un fracaso; el cuarto fue un éxito sorprendente. Un verdadero viento de Pentecostés sopló sobre las primeras reclutadas. Un acontecimiento providencial activa el comienzo del Instituto de las Oblatas. El hospital de Grand-Sault, viejo y en un estado calamitoso, estaba al punto de ser cerrado por el gobierno de Nouveau-Brunswick, mientras que Monseñor J. Roméo Gagnon, obispo de Edmundston y los curas de la región deseaban mantenerlo abierto pidiendo a diversas comunidades que se encargaran de él. Todas rechazaron. Era el único hospital católico y francófono en un radio de 70 kilómetros. Luce Lacombe, evolucionando con el Padre Parent, oyó la interpelación de Mons. Gagnon para que algunas enfermeras se encargen del hospital. Ella habló con el Padre Parent quién aceptó el proyecto. Después el Padre Parent encontró a Mons. Gagnon, y este «… aceptaba el Instituto de las Oblatas en su diócesis escribiendo una aprobación oficiosa». Posteriormente, una solicitud de aprobación del Instituto, en debida forma fue presentada a Mons. Gagnon. Esta solicitud describía el objetivo del futuro instituto, sus obras, sus ambiciones. «Mons. Gagnon realizó un acto de fe, corrió un riesgo, hizo figura de profeta erigiendo el Instituto en Piadosa Unión. Estos dos documentos que oficializaban la existencia del Instituto Secular de las Oblatas Misioneras de la Inmaculada fueron ratificados con fecha 8 de mayo de 1952 ratificando el acuerdo tomado ese día. Así comienza el Instituto con 22 jóvenes reunidas en Edmundston procedentes de cuatro provincias canadienses diferentes. El 2 de julio de 1952, Luce Lacombe pronunció el primer «SÍ» en el Instituto en calidad de fundadora, acompañada por Isabelle Delisle, como cofundadora. Era la cuarta tentativa de fundación. El Padre Parent dijo: «Según mis colegas… Dios me había dado un don particular, el de no desalentarme, mantener un humor pasable y desarrollar en mí el culto del momento presente». En fin, el Instituto había nacido y estaba lleno de vigor. El Padre Parent propusó a las Oblatas lo que él llama la mística de los tres cinco. ¿Cuál es el origen de esta idea? He aquí cómo él explica su génesis: Es en el transcurso de mis predicaciones en las comunidades religiosas donde me vino la idea. Notaba que las grandes virtudes eran bastante bien practicadas; «las pequeñas virtudes no». La crítica y la queja eran de práctica corriente. Había que encontrar un remedio a esta lamentable situación que paralizaba el ejercicio completo de la caridad en las comunidades. El remedio para este mal el Padre Parent lo encuentró en el pensamiento de la presencia de Dios. El que vive en presencia de Dios continuamente vive en la luz de la fe. Al contrario, la crítica hace obra de las tinieblas, destruye la obra de Dios y paraliza el impulso de santificación. Vivir en presencia de Dios nos hace capaces de respetar al prójimo en quien vemos a Dios. Por otra parte, él había notado que muchas personas se quejaban de su trabajo o de las condiciones en las cuales vivían. Su egoísmo innato las hacía gemir de su suerte y deprimía las valentías más sólidas. El antídoto: formar el ser de servicio y estimular la entrega de sí mismo gratuita hacia su prójimo que debe ser considerado como miembro del cuerpo de Cristo. Esta práctica desarrolla la capacidad de maravillarse y nos vuelve capaz de servir sin quejarse. El fruto de esas actitudes evangélicas, es la paz en el grupo. Y así nació esta mística sencilla y realista del «5-5-5»: cinco momentos de oraciones, cinco actitudes de vida, cinco actos de caridad. Su riqueza y su valor actúan inmediatamente:
Este pequeño programa de vida extraído directamente del Evangelio y expresado en términos sencillos, incisivos, que todo el mundo comprende sin tener necesidad de explicación teológica, forma el centro nervioso, el corazón de la espiritualidad de los institutos seculares que él fundará. Este hallazgo es de importancia, incluso si colegas del Padre Parent lo miraron con una sonrisa escéptica. Cualquiera que trate verdaderamente de vivirlo verá que semejante programa de vida espiritual comporta exigencias de muerte de sí mismo y de impulso para la evangelización. Es el programa de toda una vida. Esta espiritualidad es vivida por las Oblatas Misioneras de María Inmaculada y por los miembros de su grupo asociado Voluntarios de Dios, por los Voluntas Dei y sus miembros en un sentido amplio y por varios otros grupos que adoptaron los «5 puntos» como espiritualidad, sin estar ligados ni a las Oblatas ni a los Voluntas Dei. Llega entonces una lluvia de solicitudes venidas de todos los horizontes posibles. El Padre Parent describe con su fuga ordinaria, los rápidos comienzos de esta fundación: Durante dos años una jovencita de menos de 30 años ingresaba cada tres días. En la misma semana, en una circunstancia, abrimos quince casas. Es en 1953 cuando las oblatas llegan a Cap-de-la-Madeleine, Québec. Esta primera casa ubicada cerca del Santuario dedicado a Notre-Dame du Cap tenía por dirección: 555 calle Notre-Dame. Ahí vimos un guiño de la Virgen que acogía a sus hijas. Ese mismo año, el Instituto se implanta en los Estados Unidos y al año siguiente, las primeras misioneras salieron para Chile. Siguen luego las fundaciones en diversas provincias y territorios de Canadá y en los cuatro continentes. En algunos años el Instituto se expandía en 25 países. El Padre Parent enseñaba a las oblatas a desarrollar sus talentos antes bien que a detenerse en sus flaquezas. Era audaz de manera que nada podía detenerlo cuando se trataba de la gloria de Dios, del bienestar de las almas y de la santificación de las oblatas. Tenía una confianza ilimitada en las posibilidades de cada una, lo que le brindaba la ocasión de superarse y de desarrollar sus numerosos talentos. Fue una felicidad para la mayor parte. Sin embargo, algunas fueron más allá de sus fuerzas físicas y psíquicas al precio de su vocación. Y qué decir de su caridad inconmensurable que le hacía albergar adolescentes, personas con salud frágil y abandonadas. Ellas tenían su lugar en las casas de oblatas y compartían el mismo régimen de vida. El objetivo del Padre Parent era favorecerles estudios únicamente para que pudieran adquirir un mejor conocimiento de ellas mismas a fin de hacerle frente a la vida de manera más fácil. El único criterio para ser acogidas era amar a Dios. EL APÓSTOL Entre los padres de las oblatas, sus amigos, los amigos del Padre Parent, varias personas se sentían atraídas por las 5 actitudes de vida del 5-5-5 y querían vivirlos sin desear una consagración. El Padre Parent fundó para ellos los «auxiliares» del Instituto. Esta forma, accesible tanto a los hombres como a las mujeres, se volvió más tarde el grupo asociado Voluntarios de Dios. La presencia de las oblatas en países de misión suscitaba necesidades así como atractivos para una presencia secular en estos medios. Para este efecto, el Padre Parent invitó a personas a unirse a las Oblatas como misioneras laicas. Después de una formación particular, ellas daban algunos años de su vida en los países de misiones durante los cuales ellas vivían con las oblatas, compartiendo sus obras, la espiritualidad de las 5 actitudes de vida y su lema de caridad. En 1957 comenzó la Escuela de la Sonrisa, la que tenía por objetivo formar a estas misioneras laicas. Este servicio de formación misionera duró más de veinte años y ayudó a más de un país. Invitó también a algunas jovencitas simpatizantes a vivir con las oblatas por un año o dos sin tener la intención expresa de llegar a ser oblatas. Era una invitación «a venir a ver» sin ninguna otra obligación. ATENTO AL ESPÍRITU En el momento de la fundación, el Padre Parent había dado un lema a las oblatas: « Caritas Christi per Mariam Immaculatam » - la caridad de Cristo por María Inmaculada. Esta caridad vivida a la moda de las cinco actitudes de vida sostuvo toda la vida de las oblatas y de sus asociados. Tal como en su propia vida, no cesaba de invitarlos a buscar en todo la Voluntad de Dios. Aún si solo fue en 1997 cuando fue enunciado el carisma de las oblatas: “ Una constante disponibilidad a la voluntad del Padre se vivió cotidianamente desde el primer día de la fundación del Instituto, el 2 de julio de 1952. Estaba en el corazón del carisma del fundador. LOS VOLUNTAS DEI Pequeñas Voluntades de Dios ambulantes El 2 de julio de 1958 eran doce en la cita, ¡los doce apóstoles! Uno solo entre ellos había formado parte del primer proyecto para hombres comenzado en 1954, se llamaba Maurice Roy. Se podía por consiguiente empezar nuevamente y crear por completo una nueva asociación que respondería a los criterios que se había dado el Padre Parent unos años antes. El Padre Parent se dijo entonces: El Instituto Voluntas Dei es seguramente querido por Dios. Este Instituto celebró su 50º aniversario en julio del 2008. A SEGUIR... |
El rostro universal del instituto (1)
Desde su creación en 1952, el Instituto atrajo a muchas jóvenes. Esta abundancia de vocaciones hizo que desde 1954, el Instituto desarrolla su aspecto internacional y misionero.. Hoy en día, el Instituto cuenta con más de 400 miembros en una veintena de países en América, Europa, y Asia.
La misión compromete a cada oblata a una presencia responsable y a una acción transformadora dentro de las realidades temporales para hacerlas más justas y más humanas.
En compañía de Marie-Cécile, ¿Cómo eres tú artesana de paz en Haití?
Bienaventurados los artesanos de paz porque ellos serán llamados hijos de Dios. (Mateo 5 ,9)
Vivimos en un mundo donde la paz desaparece. Ser artesana de paz es un reto de cada instante.
Esta palabra de San Mateo es un estimulante para ayudarnos a degustar este fruto del Espíritu que es la paz. Para nosotras las oblatas, a través de nuestra espiritualidad, estamos invitadas a analizarnos más a fin de ser «artesana de paz».
En Haití, sembrar la paz, es más que un reto, pero por amor y gracia a nuestra consagración en el corazón del mundo, nos esforzamos por entrar en esta práctica que se vuelve una levadura para hacer crecer nuestra masa secular.
Según mi experiencia, las exhorto a vivir como artesanas de paz por medio de la vigilancia de nuestras actitudes, buscando primeramente lo positivo en todas las personas que nos rodean.
La PAZ es la realidad que todos debemos buscar para vivir.
Marie Cécile Printemps
En presencia de Marie-Thérèse, ¿Cómo eres tú artesana de pazen Canadá?
Como tengo un nuevo servidor de TV en la Residencia, programé la novena de la Asunción a los residentes incapaces de hacerlo por ellos mismos. Después de esta delicadeza, se sentían felices de poder seguir la novena y yo por haberles aportado un poco de paz. (MTG)
Marie-Thérèse Gagné
Y tu Claudette ¿Cómo eres tú artesana de paz en Estados Unidos?
En esta sociedad hay todo tipo de argumentos sobre diferentes temas como la política o la inmigración ilegal y su impacto en la sociedad actual. La gente está molesta, colérica. Yo trato de expresar mi opinión sin defenderla a toda costa. No es importante tener la última palabra. Es preferible dejar que los demás crean en las ideas que presentan a partir del momento en que yo suscite un espíritu de caridad.
Claudette Cyr
Leer:
El rostro universal del instituto (2)
El rostro universal del instituto (3)
Mi implicación
El INSTITUTO ha sido para mí un medio de vitalidad y por consiguiente, de crecimiento. A pesar de mi inseguridad, ha recurrido a mí en varias circunstancias, para responsabilidades y servicios que no habría creído poder asumir.
Además de mi recorrido de profesora y de animadora de pastoral en medio escolar, puede asumir responsabilidades y servicios en diferentes medios de la Iglesia de Quebec. Y siempre en relación con la educación de la fe.
De esta manera, estas experiencias me permitieron reconocer los «dones» o «regalos» que el Señor me había confiado para el servicio de los demás, del Instituto y de su Iglesia. Algunas compañeras me comentaron a menudo que había sido mimada por Dios, mientras que para mí, me parecía más bien que me pedía mucho e incluso demasiado a veces.
Doy gracias a Dios por todo lo que me ha permitido vivir, ¡espacialmente a través de mi vocación oblata! También doy gracias al Instituto por su fidelidad a su identidad y a su carisma con el paso del tiempo y en todos los medios donde las oblatas han estado o están aún presentes.
Para mí fue una experiencia de comunión en la vida misionera del Instituto y de la Iglesia.
Colette Massé
Pensamiento del Padre Louis-Marie Parent, o.m.i. / Reflexión 1

| El artesano o la artesana de paz se concentra sobre todo en los aspectos positivos del prójimo, buscando con paciencia detectar en los demás cualidades, dones… Padre Louis-Marie Parent, o.m.i. |
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Reflexión sobre el pensamiento : Lise Jacques |
