Viernes, 29 Mayo 2026 11:26

El momento presente

Image V.D petit FCuando me pidieron que escribiera sobre el momento presente, me dije que era un tema bastante delicado y que seguramente, no había alcanzado plenamente este objetivo positivo en mi vida. Sin embargo, es una actitud sobre la que trabajo cada día, con la ayuda de Dios. Es imposible alcanzar este objetivo sin Dios, porque Él está completamente en el presente. No es un Dios de ayer ni de mañana, Él mismo lo dice: Yo estoy.

Por mi parte, creo que para vivir mejor el momento presente, es bueno referirse a personas que nos marcaron por su devoción en el momento presente. Para mí, fueron mis padres, algunos amigos y el encuentro privilegiado con el Padre Louis Marie Parent o.m.i. Habiéndome codeado con él en varias ocasiones y habiendo tenido una asidua correspondencia con él, veo todavía los frutos de sus enseñanzas. Su devoción en el momento presente era envidiable.

El Padre Parent se servía de una psicología basada en la experiencia y en el buen sentido, sacaba del Evangelio, una lección todavía más luminosa. Además, su enseñanza se apoyaba, en Dios, roca inquebrantable, la fuente primera de la esperanza. Hacía también un gran elogio de los Alcohólicos Anónimos y se servía de su filosofía de vida. Por ejemplo, me enriqueció muchísimo con esta actitud de vida positiva, porque con él, todo estaba presente.

Por medio de esta actitud, desarrollamos la aceptación de sí, la apertura a los demás. La sonrisa, el buen humor, la acogida, el humor y por consiguiente, la paz y alegría.

En este instante, todo puede pasar, todo como en el Evangelio, en este momento presente, María Magdalena vio cambiar su corazón, el buen ladrón recibió el perdón, la Samaritana fue purificada, etc. Muchos ejemplos en el Evangelio pasaron en este instante, en este momento presente, el pasado ya no contaba.

Si pusiéramos tantos esfuerzos en ver más nuestros buenos momentos de vida, nuestras alegrías, nuestras risas, nuestras relaciones positivas, quedaría menos lugar para engordar nuestros miedos e inquietudes.

Vivir el momento presente, en presencia de Dios, nos invita a llegar a ser más caritativos, ya que Dios es don de sí. La caridad igual: el ser de servicio.

El ser de servicio se torna hacia nuestro prójimo. Él está atento a la necesidad del otro y presta el oído para una escucha atenta.

Tenemos tantas ocasiones para ser caritativos y ver lo bello, lo bueno, el bien y lo verdadero en nuestro prójimo. Hay algo bueno en toda persona. Acoger a las personas diferentes con un amor incondicional.

No olvidemos que el tiempo importante de la vida es el momento presente, que nunca un minuto de mi vida será más importante que el momento presente.

No olvidemos igualmente que Dios es el eterno presente, por consiguiente todo es posible con Dios, porque para Él nada es imposible.

Les deseo esta gracia.

Roxane Poirier
Canada