Para explicar el sentido de esta vocación, el Papa Pablo VI, en ocasión del 25e aniversario del reconocimiento oficial de los institutos seculares por la Iglesia, decía:

« A vosotros se os confía esta estupenda misión: ser modelo de arrojo incansable en las nuevas relaciones que la Iglesia trata de encarnar con el mundo y al servicio del mismo. ¿De qué modo? Con la doble realidad de vuestra configuración.

Antes de nada, vuestra vida consagrada; según el espíritu de los consejos evangélicos, es expresión de vuestra indivisa pertenencia a Cristo y a la Igleisa…

En segundo lugar, vuestra secularidad os impulsa a acentuar de modo especial – a diferencia de los religiosos – la relación con el mundo. No sólo representa una condición sociológica, un hecho externo, sino también una actitud : estar en el mundo, saberse responsables para servirlo, para configurarlo según el designio divino en un orden más justo y más humano con el fin de santificarlo desde dentro. » (2 feb. 1972)

 

 


 
 
 

Instituto Secular Las Oblatas Misioneras de Maria Inmaculada
www.ommi-is.org
2003-12-10