« Orar es para la oblata una necesidad vital, una exigencia de amor, un lugar de discernimiento para el actuar, una condición de fecundidad para el apostolado.» (Constituciones # 1.18)

«La oblata trata de integrar cada vez más en su vida cotidiana cinco actitudes de vida que tienden a darle la mentalidad de Cristo para vivir y dar testimonio de su caridad.» (Constituciones 1.26)

« Por los medios más ordinarios, la oblata multiplica cada día los gestos gratuitos de amor, creando así con las personas de su alrededor un clima de alegría y de fraternidad. Eso será también para ella la ocasión de crear y de renovar vínculos allí donde la indiferencia, los conflictos y las tensiones hacen la comunión más difícil. » (Constituciones # 1.32)

 


 
 
 

Instituto Secular Las Oblatas Misioneras de Maria Inmaculada
www.ommi-is.org
2006-03-07