Las oblatas
Las Oblatas Misioneras de María Inmaculada son mujeres de fe, laicas consagradas a Dios, que se comprometen a vivir el Evangelio en el corazón del mundo.
Siendo miembros de un instituto secular, viven en las mismas condiciones que sus contemporáneos y comparten las preocupaciones comunes a todos.
Insertadas en diferentes medios (familiar, eclesial, profesional, social, cultural), a través de un oficio o de una profesión de su elección, las oblatas consagran su vida a Dios y contribuyen, a través de su presencia y su trabajo, a transformar el mundo desde adentro, como una levadura.
Las oblatas se comprometen por medio de votos a mantener:
- el corazón libre para un amor incondicional y universal;
- las manos libres para compartir con los demás, solidariamente;
- el espíritu libre para estar disponibles a Dios y a los demás.
Es la figura fascinante de Jesús quien inspira su don a Dios para realizar mejor este profundo deseo de hacer el mundo mejor ejerciendo al mismo tiempo su oficio o profesión, sin cambiar sus condiciones normales de existencia.
Este don de su vida colma y da sentido a toda su existencia. |