Misión Brasil X Italia

11/6/2017

Del 16 de julio al 5 de agosto 2017, un grupo de jóvenes cristianos italianos en Brasil vivieron una experiencia misionera en el marco de la pastoral oblata. Graziella Falbo, oblata de la región Europa, participaba en ese viaje misionero. Los jóvenes editaron un diario de viaje, lo imprimieron  y lo difundieron entre las personas que apoyaron la misión. Les presentamos algunos extractos, traducidos al español via el francés.

Lo integral, en italiano, se puede leer:  Télécharger     pdf, 12 páginas.

http://omivocacional.blogspot.ca/2017/07/se-ligue-na-programacao-da-missao.html

Padre Carmine Marrone OMI, narra de dónde vino ese proyecto:

«Era el 16 de julio 2016. Había salido de Aix después del congreso mundial sobre las vocaciones oblatas. Diez días vividos con una treintena de oblatos del mundo entero y con el Padre General. Días de gracia, de confrontación intensa y de contacto con los lugares donde con Eugenio, todo comenzó hace 200 años. El Padre Louis Lougen, como buen padre de familia y como hombre apasionado que es, nos estimuló, nos alentó a soñar, a reflexionar con el corazón de Eugenio. Y así nació el viaje a Brasil.

«¡Gracias a Dios quien, cuando decimos sí, hace cosas buenas en nuestras vidas! ¡La vida con Dios es verdaderamente una aventura maravillosa!»

«Primero compartí este sueño con Graziella, luego con algunos otros”.

Graziella - ¡Una misión en las fronteras del mundo! Resulta difícil escribir en algunas líneas la profundidad y la luz de la misión de Brasil. El versículo que encontré en las palabras del [Padre] General (Marco 9:41) fue aun un extra para ponerme en manos de la voluntad de Dios. "Porque ustedes son de Cristo" me remitió a una de nuestras actitudes oblatas: ser una presencia de Dios.

¡Llegar a Sumarè fue inmediatamente una puesta en marcha en la vida cotidiana y la normalidad! Hagan las cosas de manera natural. ¡La acogida de mi familia me hizo sentirme en la casa y en el buen sitio! Recordé las palabras del obispo quien nos dijo de tener una actitud de aquel que mira y acoge. Brasil puede decir verdaderamente que me entró en el corazón ... un país con mil contradicciones, donde usted atraviesa la calle para ver rascacielos en una favela, un museo suspendido en el aire en los «sin techo» que viven debajo. Pero Brasil es también religioso y la proximidad de un Dios que se encarna es, para el pueblo brasileño, Aquel que vive y camina en medio de ellos. La vida de la gente que la vida ha puesto a prueba es uno de los más bellos testimonios que traigo conmigo, ver con que naturalidad se vive la «precariedad» de aquel que se apoya en Dios.

La otra cosa es la sonrisa de los niños "a pesar de todo". Los niños de las favelas son los más sonrientes. Allí comprendí las palabras de Jesús... "No solo de pan vivirá el hombre...". Pero para mí, el mayor regalo era reconocer el don de la vocación misionera que Él me ha hecho. Las misiones que se han producido en el transcurso de los últimos nueve años con la comunidad de Cosenza fueron la gracia de Dios y Brasil fue la síntesis. Una gloriosa herencia a conservar y a vivir. Era para encontrar que, a pesar de los límites de cada uno, somos una comunidad misionera capaz de testimoniar por medio del amor entre nosotros que la evangelización es la alegría y la vida, queriendo encontrarse, teniéndose en su presencia. Y la última cosa, son los pobres quienes nos evangelizan con sus gestos, sus ojos, sus palabras sencillas, su amor. El sentimiento que tengo en todas las misiones es que Él ya está allí y nos quiere generosos y listos a perderlo todo, Él comienza a construir con nosotros. ...

continuará ... Graziella (ommi región Europa)